Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Google+

La última integrante de la oferta Modern Classics del catálogo de Hinckley es esta renovada Triumph Bonneville Speedmaster que abandona los genes hot rod de sus predecesoras, en pro de una imagen más clásica en línea con la saga Bonneville.


Triumph acaba de presentar la primera de sus novedades de cara al próximo año. La Triumph Bonneville Speedmaster abandona el concepto roadster y agrega una gotas de clasicismo a un modelo que hereda la denominación Speedmaster de una saga que a que vio la luz quince años atrás. En 2002 Triumph presentaba la primera Triumph Speedmaster, en aquel momento englobada dentro de su catálogo Cruiser, como una evolución deportiva de su modelo custom América. Detalles como un asiento de nueva factura, llantas de palos en ambos ejes, la predominancia del negro frente a los cromados, o los dos discos en su tren delantero, acrecentaban el carácter roadster de la Speedmaster. Pequeñas modificaciones estéticas y la perdida a nuestro parecer de parte de su atractivo inicial, así como de uno de los discos delanteros, consiguieron hacer llegar al modelo hasta nuestros días. Sin embargo, desde Triumph consideraron que había llegado la hora de renovar completamente el concepto Speedmaster, y apoyados en las bondades y la excelente aceptación de su propulsor Bonneville nos presentan la nueva Speedmaster.

La nueva Triumph Bonneville Speedmaster es resultado de combinar el clasicismo británico de la familia Bonneville, con el inconfundible estilo de los modelos custom Triumph. Hereda plataforma de la Bobber, mismo chasis, y basculante de aspecto rígido con un solo amortiguador escamoteado, con la diferencia de que la Speedmaster está homologada para dos personas, lo que aumenta notablemente la versatilidad del modelo.

Equipa la versión 1200 del bicilíndrico Bonneville (el mismo que montan las Bonnie T120, Thruxton y Bobber), que arroja una potencia de 77 CV a 6.100 rpm y una cifra de par de 106 Nm a 4.000 rpm, por encimade la Bobber, y del que prometen un rugido ronco e inconfundible a través de su doble salida de escape con el catalizador oculto.

Esta plagada de un buen número detalles que intensifican el estilo clásico del modelo: como el sistema de inyección oculto tras falsos carburadores (como el resto de las Bonnie), las aletas del propulsor mecanizadas, el diseño del faro tipo góndola, las abrazaderas del escape con aletas, el depósito esculpido o los fuelles de goma de la horquilla de 41 mm. Y otros que refuerzan su carácter custom: como el manillar retrasado, las estriberas adelantadas, el guardabarros con nervio central o el aspecto de tren trasero rígido.

Igual que el resto de integrantes del catálogo Modern Classic equipa un paquete electrónico, totalmente de serie, en el que se incluye: acelerador electrónico con dos modos (Road y Rain), embrague anti rebote, control de tracción (desconectable), control de velocidad y un sistema ABS de última generación. Pero, hay mas detalles que nos demuestran que estamos ante una moto del s. XXI: dos unidades de disco en su parte delantera con pinzas Brembo, iluminación LED con luz diurna (DRL), llave de contacto con inmovilizador o un cuadro de instrumentación analógico con pantalla multifunción, cierran el completísimo equipamiento de la última Speedmaster.

Se ofrecen dos kits de preparación: “Highway” con unas claras aspiraciones ruteras, que incluye una pareja de alforjas en cuero encerado, pantalla ajustable tipo touring, un asiento del pasajero más ancho… Y “Maverick”, con una actitud más minimalista, que está compuesto por un manillar más bajo, un asiento monoplaza, una pareja de escapes Vance&Hines negros y otros detalles en tonos oscuros. No obstante, existe un catálogo de accesorios originales, con más de 130 referencias, para que cada cual personalice su Bonneville Speedmaster hasta donde le permita su imaginación…o el bolsillo.

La nueva Triumph Bonneville Speedmaster se comercializará en tres decoraciones: Jet Black, Cranberry Red y Fusion White / Phantom Black con un doble fileteado pintado a mano.

Motos OTTO revista

Más noticias

Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Google+